Micro índice:
913. LÍNEA COMUNICANDO
Entre los directivos con los que he tenido que «lidiar» a lo largo de mi vida empresarial, el director de marketing ha sido el más «escurridizo». Cuando no me conocía, normalmente no solía ponerse al teléfono y, por descontado, casi nunca devolvía la llamada. He llegado a la conclusión de que es porque se dedica a algo tan etéreo como el marketing que se esfuma fácilmente.
914. INSPIRAR, ESPIRAR
Para inspirar compromiso no hace falta ser el jefe.
915. VER LA PAJA EN OJO AJENO
Los directivos mediocres suelen tener el particular entretenimiento de censurar escrupulosamente y sin misericordia las faltas ajenas.
916. LA MEJOR PARTICIPACIÓN
El orgullo de un ejecutivo por la Empresa en la que trabaja es el reflejo de la calidad en la Empresa.
917. LOS «DIREC-TIPOS»
Hay ejecutivos que hacen ver a su presidente que les va la vida en su trabajo y hay otros que dejan claro que hay tiempo para todo. Los primeros son de semblante serio, parece que siempre están ocupados y sólo viven para el jefe en vez de para la Empresa. Los segundos sonríen constantemente y se les ve felices con lo que hacen, dedican a sus colaboradores el tiempo necesario y sacan adelante la Compañía, aunque a veces se olviden del presidente.
918. EL FRUTO DEL COMPROMISO
El resultado del cambio en una Compañía es fruto de los compromisos de los directivos.
919. CÓMPLICES
La complicidad entre directivo y empleado es fundamental en la consolidación de nuevas estrategias.
920. DE PROFESIÓN: DIRECTIVO
La profesionalidad de un directivo se valora por su capacidad de anticiparse a las situaciones y decidir sobre ellas.
921. LA FUERZA DEL EQUIPO
Los directivos no tienen que temer el hecho de ceder poder a favor del trabajo en equipo.
922. RELATIVAMENTE CERCANO
El directivo debe aprender a relativizar los problemas aproximándose a ellos.
923. EL MENOS COMÚN DE LOS SENTIDOS
He escuchado a muchos empresarios decir que, en los negocios, lo que prima es el sentido común. Sin embargo, la experiencia me ha demostrado que algunos empresarios suelen carecer de éste. Si lo tuvieran, no se embarcarían en aventuras tan aparatosas aunque fueran muy rentables. Por ello he llegado a la conclusión de que los que tienen que tener mucho sentido común deben ser los directivos.