Micro índice:
924. RESPETAR LOS PROTOCOLOS
El directivo debe tener en cuenta que, en una Empresa, no se debe resolver un problema sin atender a los procedimientos.
925. EL TIEMPO TODO LO PONE EN SU SITIO
El ejecutivo que esconde sus errores no podrá evitar que el tiempo revele lo que oculta su astucia y que sus acciones torpes terminen saliendo a la superficie. Aquel que cubre sus faltas, tarde o temprano, el tiempo le avergüenza.
926. LA DESLEALTAD
En las grandes Compañías, para desgracia de los accionistas, muchas veces los directivos prefieren empleados leales a empleados honestos.
927. FALSO TECHO
Para un directivo, seducir a su jefe buscando una promoción que no merece resulta a veces muy difícil, sobre todo si el jefe es honrado. Hay que tener en cuenta que a este tipo de hombres honrados, los objetos seductores les distraen pero no les llenan yaunque les ofrezcan placeres, ellos buscan virtudes.
928. NO PASA NADA Y SI PASA, NO PASA NADA
El directivo mediocre siempre piensa que sus errores son involuntarios y que un error involuntario no es un crimen, por lo que no hay por qué combatirlo. Pero la realidad es que los problemas siempre suelen ser involuntarios, en el momento.
929. DUDAS PREVENTIVAS
El empresario debe transmitir a sus directivos que no duda de su maña, pero que los buenos nadadores también se ahogan.
930. ÚTIL O SUTIL
Cuando un empresario quiere que le entiendan sus directivos con agilidad, debe evitar ser sutil. La sutileza sólo se emplea para expresar una verdad evidente en un lenguaje que muy pocos pueden entender.
931. EL TEATRO EMPRESARIAL
El directivo debe tener una habilidad especial para las descripciones y un ojo de artista para los efectos.
932.PREMIOS ACUMULATIVOS
El directivo tiene que tener presente que su mérito para el jefe casi siempre estará en: «el que hace más es siempre el que lo hace mejor».
Intenta siempre oír más allá del eco de tu voz.
933. LOS DIRECTIVOS EMERGENTES
El mundo empresarial del siglo XXI será esencialmente femenino. La mujer no sólo dirigirá de manera habitual los principales departamentos de gestión, sino que llegará, también, de forma habitual a la presidencia. Serán los motores dinámicos, problemáticos y resolutivos de la Empresa de este siglo. La imagen que el pasado propició como objetos de contemplación quedará definitivamente borrada.